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Si hay algo en lo que insisto cada vez que participo en una conferencia, cuando hago procesos de asesoría de Talento o sencillamente cuando disfruto de una buena conversación, es en la importancia de considerar el punto de vista del otro como algo valioso y más cuando esto aporta a tu crecimiento personal, sea que te guste poco o mucho lo que esa persona te pueda decir; enfatizo en que cuando deseas hacer un cambio en tu vida ya sea en el área personal o profesional es fundamental dejar de lado la típica frase …. “yo se, yo se”… No conozco cuán agradable sea para ti encontrarte con esa escueta respuesta cuando en medio de cualquier situación intentas brindarle tu punto de vista a alguien respecto a un tema específico, lo cual además por experiencia propia consideras que puede hacer la diferencia entre su estado actual y al lugar donde él o ella quiere llegar y sencillamente te dice con un tono de sabelotodo: si, yo se, yo se… respuesta que considero aún más inoportuna cuando no has terminado de hablar y ya la están pronunciando, pero lo más curioso es que te das cuenta que aquello que dicen saber o incluso dices saber es lo que realmente necesitas aprender a hacer.

Recuerdo un joven de aquellos que como a mi catalogan como parte de la Generación Y, quien solicitó mi servicio de asesoría porque alguien se lo había recomendado, me presenté y le comencé a explicar en qué consistía el trabajo brindado, llevaba 30 segundos hablando cuando de repente él toma la palabra y comienza a decirme “si, si yo se de lo que hablas, yo soy una persona talentosa, conozco mis principales debilidades y fortalezas, en este momento tengo dos títulos de máster y por cierto estoy cursando el tercero”. Ante tal explicación le dije con gran expectación muy bien, veo que lo tienes claro, de qué manera consideras que todo este recorrido puede servirte para gestionar tu Marca Profesional (tema por el cual estaba hablando conmigo) ya que lo más importante no es tener uno o más títulos sino lo que estás haciendo con ello.

Es muy cierto que en procesos de gestión de nuestros talentos en la etapa de autoconocimiento es necesario tener la valentía de reconocer cuáles son nuestras fortalezas y debilidades pero eso no quiere decir que el proceso termine allí, sin duda es muy valioso tener en estos tiempos una sana autoestima pero para gestionar eficazmente nuestro talento se requiere de algo más y esto tiene que ver con nuestra actitud de aprender. Decía el periodista americano Sydney Harris que: “Un ganador sabe cuánto le queda aún por aprender aunque los demás piensen que es un experto. Un perdedor quiere que los demás lo consideren un experto antes de haber aprendido lo suficiente para saber cuán poco sabe”.  No importa cuánto sabes de algo o cuánto crees que sabes, lo importante es estar abierto a aprender y aún más importante es permitir que aquello nuevo que aprendes pase del conocimiento a la acción.

Sin duda para gestionar efectivamente tus talentos necesitas estar abierto al aprendizaje, es decir debes ser humilde para reconocer que para alcanzar tu potencial necesitas conocer tanto tus fortalezas como tus limitaciones, no obsesionarte solo con aquello en lo que eres bueno negando que hay aspectos en los que debes mejorar y mucho menos desmotivándote con tus puntos débiles olvidando aquello en lo que eres excelente. Alguna vez leía que a muchos se nos dificulta mirar dentro de nosotros mismos, es algo que no nos gusta así como no nos gusta destapar un sobre que sabemos trae malas noticias, siempre tratamos de evitar enfrentarnos con aquello que sabemos nos va a sacar de nuestra zona de comodidad, pero para ser un profesional con marca, un profesional que deja huella se requiere tener el coraje de admitir tus puntos débiles y reconocer que hay aspectos en los que otros se desenvuelven mejor que tu, también necesitas  trabajar en tus puntos fuertes lo cual te permitirá día a día descubrir más capacidades y potenciarlas y sobretodo mantenerte motivado para alcanzar tus objetivos.

Louis Armstrong decía que “hay personas que si no saben algo, tu no se lo puedes decir” y es precisamente ese tipo de profesional del yo se… yo se.., pero que tal si esa persona eres tú mismo? No permitas que aquello de lo que careces se convierta en la base de una ignorancia disfrazada de sabiduría. 

Milena Gonzalez

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