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En estos días leyendo un poco acerca de la historia de Nolan Bushnell (quien por cierto es el fundador de Atari y como bien se sabe uno de los pioneros en el mercado de los videojuegos), confirmaba una vez más la importancia que tienen los objetivos en el momento que definimos nuestro propósito o cuando nos trazamos una meta. El se movía en el mundo de los videojuegos, tenía definido el mercado en el que quería desempeñarse como Ingeniero Eléctrico, así que todas sus ideas giraban en torno a ello. Se dice que tenía la clara determinación de crear un videojuego que pudiera ser jugado por cualquier persona, esa era una de sus metas y así lo hizo pero una de sus más grandes consignas era: «a todos les llega una buena idea en la ducha. Pero el que tiene éxito sale de la ducha, se seca y hace algo respecto de esa idea». Sin duda estoy completamente de acuerdo con él ya que una visión sin enfoque y acción es sólo emoción. 

Acabamos de entrar al tan anhelado Verano y es notoria la felicidad que se refleja en el rostro de todos los que acabamos de vivir uno de los inviernos más duros de los últimos 10 años y una primavera más bien helada. Verano es sinónimo de vacaciones, la pregunta más común en estos días es: ¿y tu a dónde te vas? Y encontramos multitud de destinos pero todos los viajeros tienen una misma característica: saben a donde van y a lo que van! Por tanto todo lo que compran y lo que planean tiene que ver con el destino que tienen en mente. Me encanta esta época y sobretodo la felicidad que como ya mencioné se refleja en las personas. Sin embargo y sin ánimo de ser agua fiestas me he estado preguntando si nos tomamos con igual seriedad el camino que hemos emprendido para vivir nuestras profesiones con propósito, ¿Estás enfocado en empacar lo que realmente necesitas en tu “maleta” con la misma intensidad que lo haces cuando de unas vacaciones se trata? Me temo que la respuesta en muchos casos podría ser ¡No! e incluso algunos podrían encontrar un aviso que dice «exceso de equipaje». 

No digo que desde el inicio de tu vida profesional vas a apuntarle de una vez a aquello en lo que quieres fortalecer tu potencial, es obvio que al principio estas dispuesto a desempeñarte en lo que haga falta y de hecho es necesario porque en esa medida es cuando empiezas a evaluar y determinar tus mayores habilidades y destrezas para áreas determinadas en tu oficio o profesión. Pero si después de tres, cinco o diez años te sigues quejando de las funciones que desempeñas porque no es lo tuyo o no es tu lugar predilecto entonces creo que el problema no está en lo que haces sino en lo que no haz hecho para alcanzar lo que quieres. La falta de enfoque profesional puede causar un exceso de equipaje ( titulaciones, cursos, grados, funciones) que no le apuntan a lo que realmente quieres y te gusta hacer. Ningún turista que vaya al mar en época de verano llevaría ropa de invierno, pero en cambio es común encontrar «equipajes» de profesionales con un gran potencial de líder desempeñando funciones ajenas a lo que en realidad son, creo que Maxwell lo menciona muy bien cuando dice que «así como los zapatos pequeños lastiman los pies, trabajos pequeños lastiman el espíritu de las personas». No me refiero a la posición de tu cargo, he visto muchos panaderos felices con lo que hacen porque saben que hacer pan es su pasión y en ello se concentran, pero también conozco a muchos médicos, ingenieros, abogados… frustrados porque como apuntan a muchos lados, no tienen un blanco definido en el cual dar.

Para potencializar tu talento debes necesariamente enfocarte, por ello es importante tener definido cuál es tu propósito como profesional. No seas de los que dice: «bueno ya tengo mi título ahora miremos qué pasa». Cuando sabes lo que quieres, absolutamente todo va a apuntar al blanco, así la idea nazca en la ducha, esa idea adquiere fuerza porque está enfocada en aquello que quieres alcanzar, tiene el poder de la dirección, los objetivos le dan claridad al mapa que debes seguir. Es sencillamente imposible fortalecer tu talento, agregar valor a tu labor y generar confianza en los demás sin unos objetivos definidos. Tus objetivos definen tus acciones y estas a su vez determinan si cumplirás o no con tu propósito y recuerda, dedicarte a cultivar tu talento no solo te permitirá crecer y aumentar tu potencial; también te mantendrá motivado.

Milena Gonzalez

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