Cada día pienso en la importancia de educar a mis tres hijos de forma tal que crezcan en habilidades sociales y emocionales y es por ello que cuando me encuentro ante una rabieta, todo este deseo es puesto a prueba. Seguramente desde los gritos, amenazas y castigos pararía mucho más rápido esa rabieta pero estaría erradicando solo una conducta (el síntoma de que algo en su interior necesita atención y cuidado) y no lo que la origina (la emoción o pensamiento que genera el comportamiento – la raíz) y mi deseo como madre es que adquieran las habilidades necesarias para desenvolverse en cada etapa de sus vidas más que el hecho de cambiar una conducta simplemente porque yo lo ordeno. 

Cuando nos enfadamos liberamos cortisol (hormona del estrés) y esta a su vez nos bloquea emocionalmente, ósea no nos permite pensar en soluciones, es por eso que cuando estamos enfadados le damos vuelta y vuelta y vueltas a la situación. Sin embargo no es una buena opción si lo que queremos es reconducir la situación. Para ello lo más importante es esperar un ratito, ayudando a calmar nuestro cerebro y así recomponernos. 🧠❤️. 

Esta mañana Gabriela se ha despertado irritable, se negaba a cooperar en las tareas del día a día (cepillarse los dientes, vestirse, desayunar…) mi corazón empezaba a latir cada vez con más intensidad y me di cuenta que era momento de parar porque estaba a punto de explotar. Subí a mi habitación y hablé en ese momento con mi cuñada, bueno ¡me desahogué!, ¡lo necesitaba con urgencia!. 

A la media hora Gabriela subió y me dijo: “mami te amo, quiero un abrazo, ese abrazo y ese te amo en su lenguaje era un “mami lo siento” este hecho nos permitió conectar nuevamente y poder hablar con tranquilidad de sus sentimientos y de lo que estaba generando su molestia. 

Jane Nelsen dice: “Los niños actúan bien cuando se sienten bien”. Y los adultos también. ¿O que levante la mano alguna mamá por aquí que no se haya levantado algún día enfadada con el mundo entero? . 

Nuestros hijos/as necesitan la misma compresión que necesitamos nosotras en esos momentos.

¿Y tú? ¿qué sueles hacer en esos momentos en los que sientes que estás a punto de explotar?

Milena Gonzalez

Psicóloga y madre de tres hijos. Soy una apasionada de la maternidad especialmente de técnicas de educación respetuosa y emocional. Estoy convencida que el ejemplo es la única y mejor forma de educar anuestros hijos.
Milena Gonzalez
Share This